Mirian de Aguirre

julio 18, 2016 (Sao Paulo)

 

Hola Ángel

 

En castellano me cuesta un poco expresarme pero te cuento.

 

El viernes de noche he aprovechado para asistir al documental sola. Cerré ventanas, apagué luces, me puse auriculares. Me senté y lo asistí atentamente, con mente abierta porque la verdad es que yo no tenía una idea súper estimada del documental. En mi imaginación era un documental bueno porque al final lo han exhibido en muestras internacionales, muchas entrevistas y materias en la prensa, pero no tenía una súper expectativa y pienso que eso se dio por no haber visto ningún otro trabajo tuyo antes. He visto pequeñas partes de “A la medianoche” (trailers), y me he dedicado a conocer sobre el trabajo más a través de la lectura con lo que se publicó en la prensa y leyendo, siempre me pareció una historia dura, pero interesante. La verdad es que me ha sorprendido.

 

Entonces empieza la película, al principio las notas del piano me causan una sensación de suspense, como si algo muy interesante estuviera por venir. No podía cerrar los ojos. Me impresionan las frases de la escena del Cristo. Me han sido muy impactantes porque me dieron una sensación de que todo se movía en esta parte, menos el Cristo. Me parecía que todo alrededor del Cristo era frío, (frío como en las bajas temperaturas) – igual yo sea muy cenestésica. La narrativa de esta escena, estupenda!

 

Te confieso que cuando Arzuaga empieza a contarnos sobre cada condenado, me preguntaba donde el documental quería llevarnos. Luego me vinieron algunos juicios a la mente: “que estos condenados se merecían la muerte por todo el mal que hicieron a los revolucionarios”. No te miento, lo pensé. Solo durante el avance de la película, creo que en el segundo relato, me di cuenta de que había una persona que asistió a todos los momentos duros, y que era Arzuaga el protagonista, y me puso en su sitio. Poco a poco pude mirar con otros ojos lo que es la pena de muerte. Nunca la defendí pero algunas veces sí la justifiqué, (sobre la dictadura de Brasil y otros países sudamericanos, la española, justificativas sobre la actuación de ETA, y otras tantas historias). Te digo que la película se acabó y ahora lo veo de otra forma, todo.

 

Yo me vi a mi misma a través de Arzuaga mientras el relataba los casos, hay sentimiento en la forma con que cuenta las historias, sus frases escritas sobre el fondo negro me tocaron profundamente, las imágenes del paredón. Una historia totalmente desconocida para mí. Pienso en verla una vez más. Es lo que me gusta hacer cuando me encanta un libro o una película, y así, extraer nuevas reflexiones.

 

En Arzuaga se ve una mirada limpia, pensamientos lúcidos, inteligencia y encanto en su forma de expresarse, sí! Y también decisión.

 

No es mi intención contar “que es” tu documental, solo contarte de que forma me ha tocado.

 

Un Saludo desde Sao Paulo.


 A LA MEDIANOCHE